La 81° sesión de la Asamblea General en Nueva York dejó al descubierto la profunda crisis del multilateralismo. Entre amenazas geopolíticas, desplantes en el recinto y reclamos cruzados sobre soberanía, derechos humanos y el rol de las instituciones globales, los líderes mundiales marcaron posturas desafiantes.
Amenazas cruzadas de Trump y la ofensiva diplomática de Estados Unidos
El foro internacional comenzó con fuertes tensiones protagonizadas por las grandes potencias. Donald Trump acaparó los titulares con un discurso de fuerte tono proteccionista, en el que lanzó un ultimátum a Irán advirtiendo que debían aceptar un acuerdo o enfrentar una destrucción fulminante. Asimismo, el mandatario estadounidense apuntó con severidad hacia Cuba, tildándola de estado fallido al borde del colapso —un momento de tensión que provocó que la delegación cubana se levantara y abandonara la sala en señal de repudio. En la misma línea, Trump rechazó los intentos de regular la inteligencia artificial bajo normativas globales, apostando por impulsar su desarrollo tecnológico sin ataduras multilaterales.
El retiro masivo ante Netanyahu, el cruce con Nueva York y las protestas en las calles
El conflicto en Medio Oriente desató tensiones tanto dentro como fuera de la sede de la ONU, marcadas por marchas masivas de manifestantes propalestinos y detenciones policiales en las calles de Manhattan. Cuando el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, subió al estrado para defender las acciones militares de su país —asegurando que de no haber atacado a Irán “todos estaríamos muertos” y vaticinando la caída del régimen iraní—, un gran número de diplomáticos abandonó masivamente la sala en señal de protesta, mientras otros pocos se pusieron de pie para aplaudirlo. Lejos de suavizar el tono, Netanyahu los increpó duramente al tomar la palabra: “Si hay algún otro cobarde moral que aún no haya salido de esta sala, por favor, hágalo ahora”. Además, el mandatario israelí protagonizó un fuerte cruce político al arremeter contra el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, a quien acusó de antisemitismo, provocando una rápida respuesta del alcalde, quien calificó el discurso de mentiras destinadas a blanquear las acciones en Gaza.
Lula da Silva y el duro diagnóstico: “La ONU fracasa en liberar a la humanidad de la guerra”
En una de las intervenciones más incisivas del debate general, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, cuestionó con dureza el estado actual de la diplomacia internacional al señalar que “la ONU está fracasando en liberar a la humanidad del flagelo de la guerra y su credibilidad nunca ha sido tan baja”. El mandatario brasileño advirtió que las concesiones a la “ley del más fuerte” han superado todos los límites, criticó la inmovilidad del Consejo de Seguridad y denunció con vehemencia el sufrimiento extremo del pueblo palestino, exigiendo respuestas reales frente a la tragedia humanitaria en Gaza. Asimismo, reivindicó la soberanía regional asegurando que “Brasil no es el patio trasero de nadie”.
La advertencia final de António Guterres ante un mundo fragmentado
En medio de las confrontaciones, el secretario general de la ONU, António Guterres, entregó una de las intervenciones más sobrias y esperadas al marcar su despedida del cargo. Guterres advirtió que las “líneas de falla” del planeta se han transformado en “cañones”, exigiendo reformas profundas e inmediatas en la arquitectura del Consejo de Seguridad y criticando la persistente falta de consensos frente a las crisis climáticas, tecnológicas y de seguridad.
La postura de Milei: Crítica frontal a la ONU y defensa de las Malvinas
En la vereda opuesta a las estructuras tradicionales, el presidente argentino, Javier Milei, protagonizó una de las intervenciones más comentadas al cuestionar el funcionamiento de las Naciones Unidas y señalar las limitaciones del organismo frente a las disputas soberanas. Aprovechando el estrado, el mandatario puso el foco en la defensa de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, argumentando que la inacción histórica del sistema multilateral para hacer cumplir sus resoluciones evidencia un profundo fracaso, y reafirmó que la causa de Las Malvinas es un reclamo irrenunciable. Analistas internacionales señalan que esta fuerte apuesta discursiva en el plano diplomático busca también posicionar temas de alto impacto nacional en un contexto donde la gestión local enfrenta intensos debates económicos y sociales.
Conclusión
La 81° Asamblea General de la ONU evidenció que el sistema internacional atraviesa un punto de quiebre histórico. Las posturas divergentes —oscilantes entre el repliegue nacionalista, las amenazas bélicas directas, el repudio al orden burocrático y los reclamos urgentes por los derechos de los pueblos marginados— demuestran que el multilateralismo tradicional se encuentra profundamente debilitado.
Lejos de ser un espacio de diálogo unificado, el atrio de las Naciones Unidas funcionó este año como el gran espejo de un mundo polarizado. Tras los discursos, las ausencias y los cruces de reproches, queda flotando una pregunta inevitable: ¿Realmente sigue siendo la ONU un espacio útil para alcanzar la paz y construir acuerdos duraderos, o se ha convertido en una mera tribuna donde cada mandatario busca alimentar su propio ego y aplaudir su propio relato?.
Por Gabriela Alfonzo – Septiembre 2026.
Para seguir profundizando:
Para la elaboración de este artículo se recurrió a la cobertura y los análisis de distintos medios internacionales de noticias y registros oficiales. En primer lugar, se consultaron los reportes de las transmisiones y documentos oficiales de Naciones Unidas. Asimismo, se integró la información de Infobae para contextualizar el crítico discurso del presidente brasileño Lula da Silva. A esto se sumaron las verificaciones y coberturas de la BBC sobre las declaraciones de Donald Trump, junto con los minuciosos reportes en directo de CNN sobre los sucesos de la cumbre, complementados con los análisis específicos de CNN en Español en torno a la postura de Javier Milei, el reclamo por las Malvinas y su correlato con la coyuntura económica interna.
